Problemas
de la Defecación
Estreñimiento-Constipación-Encopresis
- El
90% de los recién nacidos a término (no prematuros) presentan su primera deposición
en el primer día de vida y el 10% restante la presentan en el segundo día. Esta
deposición tiene un aspecto de un "puré" o "papilla" de color verde oscuro o negro
y se llama meconio.
-
Si
un recién nacido no defeca en las primeras 48 horas de vida se debe descartar
la presencia de anomalías congénitas, algunas muy peligrosas y de necesidad
quirúrgica (atresia intestinal, estenosis dudodenal, íleo meconial). Existen otras
causas de aparición mas tardía (hipotiroidismo, estenosis anal, megacólon aganglionar).
- El
esfínter anal (deposición) se empieza a controlar a partir de los seis meses y
el vesical (orina) a partir de los 16 meses. A los
dos años la
mayoría de niños ya puede controlar adecuadamente ambos esfínteres y por lo tanto
debe poder "avisar".
-
La
mejor manera de fomentar el control de los esfínteres es a través del estímulo
y la gratificación. A partir del año y medio se debe colocar
al niño sentado en una bacinica
a una misma hora todos
los días por espacio de unos diez minutos "así no ocurra nada".
- Con el
paso del tiempo, por coincidencia, ocurrirá la defecación o la micción espontánea
en la bacinica. Este momento debe ser festejado (abrazos, cariño,
aprobación, golosinas o regalo) para que el niño aprecie la alegría que este comportamiento
suscita entre sus padres. Poco a poco, dicho evento se repetirá y se volverá una
rutina.
-
A
los tres años la mayoría de niños ya no "moja la cama". Si esta
situación continúa se denomina enuresis.
-
A
los tres años la mayoría de niños avisa para defecar
y
lo hace en lugares adecuados orinal,(baño, excusado, retrete). Si
pasada esta edad esto no ocurre así y la defecación tiene lugar en espacios y
situaciones inadecuados, podemos plantaear un fdiagnóstico de encopresis.
ESTREÑIMIENTO
ó CONSTIPACIÓN
-
Se
trata de la presencia de deposiciones de consistencia dura y aspecto de
"bolas" que producen molestia o dolor en el niño y puede acompañarse
de rasgos superficiales de sangre ("hilitos") debido a la dificultad para defecar.
La frecuencia de los deposiciones no es determinante pues hay
niños que defecan cada dos o tres días pero las deposiciones tienen aspecto normal:
en trozos o cordones, consistencia "pastosa".
-
El
recién nacido que toma sólo pecho materno NO SUFRE DE ESTREÑIMIENTO pues
puede demorar en defecar hasta cinco días y las deposiciones tienen consistencia
"pastosa" o inclusive semilíquida ("como puré").
-
El
recién nacido que usa biberón puede sufrir de estreñimiento presentándo
deposiciones con una consistencia de "plastelina" que conservan su forma al abrir
el pañal. La causa de esto es:
-
Empleo
de leche entera de vaca (evaporada o en polvo).
-
Empleo
de fórmula maternizada muy concentrada (requerirá diluirla más).
-
Empleo
de fórmula maternizada con alto contenido de grasas o proteínas.
-
Necesidad
de administrar agua pura aparte de la fórmula láctea.
-
Existen
dos tipos de estreñimiento en el niño mayor de seis meses de edad:
- Estreñimiento
primario o funcional. No existe una enfermedad orgánica como causa.
- Estreñimiento
secundario. Existe una enfermedad orgánica de fondo.
Por
esta razón el médico debe evaluar al niño para determinar cuál
es la causa.
- En
el estreñimiento funcional las causas más frecuentes son:
-
Ausencia
de ingestión de líquidos claros (agua sola o azucarada) luego de los alimentos.
- Ausencia
de consumo diario de alimentos ricos en fibra vegetal (frutas con cáscara, pan
o galletas integrales, verduras crudas en ensalada).
Los jugos no son
útiles pues contienen poca fibra vegetal pues han sido licuados o aquella
ha sido separada por el extractor.
-
Antecedente
familiar (factor hereditario).
-
En
el estreñimiento secundario las principales enfermedades o causas asociadas son:
- Hipotiroidismo.
- Acidosis
tubular renal.
- Enfermedad
de Hirschsprung.
- Enfermedad
de Chagas (Tripanosomiasis).
- Empleo
de medicamentos (antidepresivos, psicoactivos, antiepilépticos)
-
Distrofia
miotónica.
- Lesiones
de la médula espinal (tumores, espina bífida).
Tratamiento
- LAXANTES:
Existen varios como el bisacodilo, picosulfato sódico, lactulosa, leche de magnesia,
petrolatos. Sólo usarlos por indicación del médico y en forma momentánea. No usarlos
por largo tiempo a menos que lo indique el médico pues lo importante es conocer
la causa del problema o cambiar los patrones de alimentación.
-
SUPOSITORIOS
DE GLICERINA: Su uso no debe ser frecuente.
-
ENEMAS:
Son preparados que contienen electrolitos o irritantes en solución que producen
un efecto osmótico sobre el intestino ("jalan" agua hacia el interior del intestino)
permitiendo que la deposición se ablande. También, su uso debe ser indicado por
el médico y debe ser empleado en forma momentánea.
-
FIBRA
VEGETAL: está contenida en las verduras y frutas que se comen crudas y sin licuar.
También en los cereales con cáscara por lo que es importante habituar al niño
al consumo de pan y galletas integrales. Existen preparados como el salvado de
trigo, tamarindo o frutas secas (guindones, guindas, higos, huesillos) que pueden
ser empleados.
- CAMBIO
DE HÁBITOS DE ALIMENTACIÓN Y CRIANZA: Se debe acostumbra al niño desde pequeño
a:
- Consumir
bastante líquido luego de ingerir sus alimentos sólidos (agua hervida, refrescos,
jugos).
- Consumir
diariamente una o dos frutas con cáscara.
-
Consumir
diariamente verduras crudas en ensaladas o encurtidos.
-
No
retener el deseo de defecar. Emplear el orinal o acudir al baño diariamente a
pesar de
no tener deseos de defecar.
- Actividad
física diaria (deportes, trote, aeróbicos). El trabajo muscular sobre todo abdominal,
favorece el incremento de los movimientos intestinales de evacuación.
ENCOPRESIS
- Presencia
o aparición del hábito de defecar en lugares inapropiados (ropa, cama)
en un niño mayor de tres años.
-
En
muchos casos existe estreñimiento (constipación) o vejiga inestable asociados.
- Ocurre
en el 1% de los niños que tienen cinco años de edad.
- Es más
frecuente en niños de condición socio económica baja y en hogares donde existe
deprivación afectiva, desintegración familiar, violencia o maltrato infantil o
conyugal.
- Esta
situación implica presencia de disturbios emocionales más serios que los
que se encuentran en la enuresis. Muchas veces refleja la presencia en
el niño de sentimientos de cólera, enojo y conducta oposicional, los cuales se
ven agravados por la actitud castigadora o humilladora de los padres.
- La situación
se agrava cuando el niño llega a la edad escolar y es blanco de las burlas y el
rechazo de los compañeros.
- Existen
dos tipos:
-
Encopresis
primaria. Nunca llegó a controlar el esfínter anal. Más difícil tratamiento.
-
Encopresis
secundaria. Ocurre en un niño que previamente controlaba el esfínter
anal y avisaba ("regresión").
-
Se
debe hacer inicialmente una evaluación médica aunque raramente existen enfermedades
orgánicas como causa.
- Las
complicaciones son:
-
Impactación
fecal. Situación en la que la deposición retenida en el recto se pone
muy dura (consistencia pétrea) volviéndose muy difícil la defecación, produciéndose
un dolor abdominal severo y obligando a llevar al niño a urgencias para el
empleo de enemas evacuantes o tacto rectal.
-
Megacólon
psicogénico. Ocurre cuando debido a repetidos casos de impactación fecal,
se producen cambios anatómicos y fisiológicos en el Cólon Sigmoides (porción del
Intestino Grueso) que llevan a la cronicidad (perpetuación) del
problema.
Tratamiento
- Aparte
del tratamiento psicológico familiar, el médico indicará una serie
de medidas:
- ENCOPRESIS
PRIMARIA
- Enemas
evacuantes periódicos los cuales se irán retirando gradualmente.
-
Empleo
racional de supositorios de glicerina.
-
Revisión
de ropa interior al final del día. Emplear el juego o la recompensa y no la humillación.
- Cronograma
estricto y repetido de asistencia al baño.
-
Estrategia
de recompensa para el éxito en el control de las evacuaciones y de consecuencias
leves, negativas y no humillantes para la falta de éxito. Por ejemplo la pérdida de
privilegios.
- ENCOPRESIS
SECUNDARIA
- Uso
temporal de laxantes y enemas.
- Consumo
permanente de frutas y verduras así como preparados ricos en fibra vegetal (salvado
de trigo, jalea de tamarindo).
- Cronograma
estricto de asistencia al retrete o excusado 15 minutos después de cada comida.
- Estrategia
de recompensas por los progresos mostrados.
-
Llevar
un listado cronológico de los progresos.
Qué
no se debe hacer
-
NO
EXIGIRLE AL NIÑO NI COMPARARLO CON OTROS con respecto a la edad en que ya debería
dominar la defecación. Esto solo generará en el ANGUSTIA.
-
NO
CASTIGAR NI HUMILLAR AL NIÑO. El emplear el castigo o la humillación agravará
el problema.
- NO
PONER PIEDRAS CALIENTES O BOLSAS DE AGUA CALIENTE EN LOS GENITALES. En algunas
regiones de América Latina se emplea esta mala costumbre que no soluciona el problema
y puede provocar quemaduras de importancia.
-
EVITAR
EL DESARROLLO DE UN CLIMA VIOLENTO EN EL HOGAR.
Qué
se debe hacer
-
LOGRAR
LA COLABORACIÓN DEL NIÑO. Pedirle que ayude a cambiar la ropa de cama o a cambiarse
él. Sin hacer comentarios y tomando las cosas con naturalidad.
-
OFRECER
UN PREMIO o CELEBRARLE cuando pasa una noche o día sin ensuciar la ropa.
- LLEVAR
UNA CRONOLOGÍA DE LOS PROGRESOS DEL NIÑO. Mostrarle que "poco a poco está creciendo".
- PEDIRLE (como obligación o
tarea obligada) QUE DEFEQUE O SE SIENTE EN el orinal O RETRETE ANTES DE ir a DORMIR
aunque NO TENGA
GANAS.